En algún momento de su carrera, es probable que todos hayan visto uno de esos gráficos de jerarquía operativa que definen quién depende de quién en una organización. A veces simplemente se llama organigrama, es una herramienta útil para que las personas sepan quién trabaja para ellas y quiénes son sus jefes. Por ejemplo, en un organigrama típico, el jefe de un grupo de programación puede depender del director de desarrollo de productos, quien a su vez depende del vicepresidente de innovación. ¿Quién no ha mirado uno de esos gráficos para intentar encontrar su pequeño bloque personal enclavado en algún lugar?